¿Realmente tienen una finalidad las salidas escolares?

Actualmente, las salidas escolares son cuestionadas y estudiadas minuciosamente para comprobar que realmente la “excusa” utilizada para salir del centro tiene un objetivo claro y determinado, siempre relacionado con los contenidos y objetivos propuestos para cada etapa educativa.

No ha sido la primera vez que en un centro se ha llevado a cabo una excursión cuya finalidad fomentaba unos valores contrarios a los reconocidos como correctos. Este fue el caso de un colegio de Fuengirola, cuya propuesta consistía en visitar el centro comercial “El Corte Inglés”, donde serían invitados a desayunar en la cafetería de esta gran superficie y recorrerían diferentes departamentos como electrónica, juguetería... 
Muchos familiares calificaron esta salida como incentivadora del consumismo. 


¿QUÉ SIGNIFICA EL TÉRMINO “SALIDA ESCOLAR”? 

Primero deberíamos aclarar el término “salidas escolares”. ¿A qué consideramos una salida escolar? ¿A una actividad con un objetivo educativo, a una salida con un fin lúdico únicamente? 

Cuando hablamos de salidas escolares hacemos referencia a actividades programadas para el alumnado que implican un desplazamiento fuera del recinto escolar para poder cumplir unos determinados objetivos educativos, es decir, la actividad no es meramente lúdica y sin un sentido educativo. 



OBJETIVOS DE LAS SALIDAS ESCOLARES 

Sin lugar a duda, las salidas escolares son muy importantes en el desarrollo cognitivo de los escolares. Éstas ayudan a conectar la teoría que aprenden en las aulas con la experiencia práctica a través de sus sentidos. Además, esta salida suele ser generadora de otras actividades relacionadas con la misma que estimulan la curiosidad acerca de nuevos campos de conocimiento. El alumnado se divierte, observa, manipula, comparte, se inspira, investiga, descubre, se relaciona con el medio y con los demás, es decir, aprende significativamente y desarrolla las capacidades de observación, descripción, explicación, interpretación y crítica. 



PROCEDIMIENTO A SEGUIR PARA PODER LLEVAR A CABO UNA SALIDA 


Pero para poder obtener todos estos objetivos, se han de seguir unas intervenciones previas, intermedias y posteriores a la actividad. 

Antes de la salida 
Inicialmente, el maestro/tutor debe reflexionar acerca de diferentes actividades que puedan plantearse como salida escolar. Para ello debe tenerse en cuenta, entre otras cosas: 
  • Relación con los contenidos trabajados en el aula. 
  • Las fechas en función de las condiciones climatológicas y estaciones del año, ya que no es lo mismo realizar una visita al aire libre que en un sitio cerrado. 
  • La disponibilidad del lugar que se quiera visitar. 
  • El transporte que se va a utilizar, teniendo en cuenta el número de alumnos participantes. 
  • Los espacios: si es accesible a personas con movilidad reducida, si dispone de baños, si accede el autobús, la seguridad (si es abierto o cerrado), etc. 
Estos elementos, junto con otros, deben ser comentados con el equipo docente, el centro educativo y con los responsables del lugar que se quiera visitar, dejando toda la información reflejada, una vez que ha sido aprobada por el Consejo Escolar, en el Proyecto Educativo de Centro (PEC) y en la Programación general Anual (PGA). 

Con respecto al trabajo previo en el aula, esta salida puede tratarse de una actividad iniciadora, de desarrollo o final de un determinado contenido.  

En el caso de que nuestra actividad sea de orden inicial, debemos procurar que fomente la curiosidad y promueva el interés. Si la quisiéramos utilizar de desarrollo, sería como complemento a aspectos trabajados previamente en clase, según el nivel educativo y los objetivos curriculares. Esto ayuda a llevar la parte teórica a la práctica, asimilando los contenidos tratados. Por último, como actividad final, ésta deberá servir para cerrar los conocimientos adquiridos e incluso posibilitar el interés hacia otros nuevos aspectos relacionados. 

Para informar a las familias de esta salida y tener su autorización, debemos enviar una nota informativa junto con las autorizaciones con la suficiente antelación para que pueda ser devuelta cumplimentada y firmada. 

Durante la salida 
En el caso de que los y las maestras sean los guías de la actividad, se debe haber preparado con anterioridad, habiendo visitado el lugar previamente, a ser posible.  Aunque hayamos planificado claramente qué objetivos pretendemos y qué cuestiones queremos que aprendan, debemos tener en cuenta que las salidas son momentos clave para que surjan nuevas inquietudes e intereses en el grupo, por lo que debemos intentar ser flexibles, atender debidamente esta búsqueda espontánea y saber canalizarla hacia un nuevo tema o aprendizaje. 

Las salidas escolares son un buen momento para extraer el máximo partido de ellas, ya que se puede trabajar con el alumnado valores tales como: trabajo en equipo, cooperación, respeto por el entorno y los materiales, cuidado del medio ambiente, etc. Además, sería interesante que se llevaran una libreta y tomaran notas de aquellas cosas más importantes (si se trata de cursos más elevados), o incluso podríamos haber confeccionado un cuaderno de campo con los aspectos que consideremos relevantes para que vayan rellenando durante la jornada. 

Después de la salida 
Además de trabajar en el aula los objetivos que perseguíamos, debemos tratar todos los aspectos que hayan podido surgir de la realización de la actividad. Se pueden realizar diversas actividades a partir de la salida: participación en foros de esa materia en redes escolares, exposición fotográfica… Solo necesitamos creatividad, imaginación y escuchar atentamente los intereses mostrados.   
Por último y no menos importante, debemos llevar a cabo con los alumnos una evaluación sobre la salida, no sólo opinando sobre la parte lúdica y divertida de la salida, sino también sobre la manera de aprender (si necesitaban explicaciones o podían ser autónomos), qué han aprendido, qué cambiarían…  
Por otra parte, realizaremos también una evaluación con el equipo docente que haya participado en la misma valorando su idoneidad para la etapa y su continuidad de cara al futuro. 


¿QUÉ SALIDAS ESCOLARES PUEDEN REALIZARSE EN RELACIÓN CON LA HISTORIA? 


Como se ha comentado anteriormente, las salidas deberán estar orientadas al tema que se está estudiando. 

Prehistoria:  
  • Visita de cuevas con representaciones de pinturas rupestres. 
  • Taller de pintura rupestre: uso de pigmentos y diferentes técnicas. 
  • Taller de herramientas de caza, cerámica, vestimenta textil, música y comunicación. 
  • ¿Cómo encendían el fuego? 
Grecia: 
  • Las claves de la antigua Grecia: democracia, ejército, esclavitudfamilia, religión, teatro, deporte... 
  • Representaciones teatrales representadas por alumnos de colegios. Pueden ellos mismos crear su propia obra teatral y representarla frente a otros estudiantes de otros colegios. 
Historia antigua: 
  • El origen de la escritura.
Roma: 
  • Taller de la sociedad romana: desigualdades de la sociedad romana, vestimenta e higiene... 
  • Aventura en la casa romana: distribución de una casa, vida cotidiana, artesanía y técnica... 
Egipto:  
  • Descubre las momias. 
Edad Media: 
  • Visita de un castillo, conociendo así el medio físico y social en el que vivían las grandes figuras. 
  • Visita de un antiguo mercado, comprendiendo que antiguamente no existían los centros comerciales, sino que eran puestos situados en las plazas del pueblo. Esto puede acompañarse de una elaboración tradicional de un producto vendido en los mercados, como el pan o los jarrones hechos con arcilla. 

Enlaces de interés: 
Enseñanza vivencial de la historia: 
Investigación sobre las salidas escolares como recurso motivador: 
Casos de salidas escolares sin relación con el currículum: 

Ainhoa Vázquez

Comentarios

  1. Magnífica aportación. La "visita" tiene un potencial didáctico muy elevado en tanto implica contacto entre contenidos y una experiencia vivida, personal. Como todo, tiene que prepararse y ajustarse a los dictados de aprendizaje-significativo, si realmente deseamos aprovechar todo su potencial. Un saludo,

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    1. ¡Muchas gracias! Siempre es una buena opción aprender a través de experiencias que vamos a recordar toda la vida

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  2. Hola Ainhoa!

    Me ha gustado mucho tu entrada, recuerdo que de pequeña cualquier excusa era buena para "perder clase", ¡Nos encantaba divertirnos!

    Viendo esta situación desde otra perspectiva, aprovecharía esta ilusión y emoción que tienen los alumnos por las salidas extraescolares, y añadiría un claro sentido a la visita.

    Hoy en día, y sobretodo en la ciudad en la que vivimos contamos con gran cantidad de espacios dignos de visitar con nuestros alumnos, siendo docentes curiosos y con ambición, seguro que encontramos como relacionar la teoría con la práctica.

    Un saludo.

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