"Sembrad en los niños ideas buenas aunque no las entiendan. Los años se encargarán de descifrarlas en su entendimiento y de hacerlas florecer en su corazón"
El pedagogo español Miguel Ángel Santos Guerra pide un mayor reconocimiento social para la profesión docente. Aquí tenéis su último libro Un ramo de flores para los docentes del mundo dedicado a nosotros, a los maestros y maestras del mundo. Está dividido en capítulos que llevan el nombre de flores. A cada una le asigna un significado: blancas de ilusión, amarillas de aprendizaje, rosas de compromiso, verdes de optimismo y rojas de dolor, entre otras. Pero también propone pensar en flores naranjas de amor. Una característica que se destaca frente a los discursos estrictamente utilitarios del proceso de enseñanza y aprendizaje. Reflexión muy interesante que hace Miguel Ángel: Pienso que la escuela tiene dos fines fundamentales: enseñar a pensar y a convivir. Cuando solo se focaliza en el aprendizaje de conocimientos y destrezas sin la dimensión moral y ética, se corre el peligro que el conocimiento que se adquiere en las instituciones pueda ser para dominar, explotar, engañar...