Reseña del libro Historia de una maestra
María Redondo González
Lectura y análisis de la obra Historia
de una maestra
Josefina Aldecoa
2005 -Barcelona
Editorial: Anagrama

A
continuación os presento una reseña sobre el libro titulado "Historia de
una maestra", de Josefina Aldecoa.
Es un
lectura que recomiendo a todo el mundo porque es entretenida, contempla varios
aspectos de la historia de España enmarcados en un panorama de amor a la
educación, la lucha por la libertad y las ganas de cambiar el presente de una
mujer que comienza su camino graduándose en la Escuela XX.
¿Y si eres
maestro o maestra? Pues no es recomendable, es ultraobligatorio, Te ayuda a
pensar, reflexionar y darte cuenta de lo que supone ser maestra en mundo donde,
a pesar de haber pasado más de cincuenta años, al igual que en la actualidad,
la lucha por una buena educación es un arma para cambiar el mundo.
Además de
una breve reseña, os adjunto un análisis de la obra enfocado en aspectos del
feminismo y la educación, trabajo que realicé en primero de carrera y hoy
rescato con muchos recuerdos y una forma de mirar a la educación muy
distinta.
A.
INTRODUCCIÓN
A1)
Biografía de Josefina Aldecoa

Josefina Aldecoa nació el 8 de marzo de 1926 en La
Robla (León) con el nombre de pila Josefa Rodríguez Álvarez.
Su
vocación por la enseñanza le vino de familia, su madre y su abuela eran
maestras que participaban de la ideología del Instituto Libre de Enseñanza,
institución que nació a finales del siglo XIX con idea de renovar la educación
en España.
En 1944 se
trasladó a Madrid donde estudió Filosofía y Letras. En estos años cuarenta
empezó a formar parte de círculos literarios como los de las revistas Espadaña
y Revista Española. Además durante sus años de estudio en la facultad entró en
contacto con parte de un grupo de escritores que luego iban a formar parte de
la Generación de los 50: Carmen Martín Gaite, Rafael Sánchez Ferlosio, Alfonso
Sastre, Jesús Fernández Santos e Ignacio Aldecoa, con quien se casó en
1952.
En 1959
fundó el Colegio Estilo (Madrid), donde puso en práctica las ideas de sus tesis
de pedagogía basadas en los colegios que había visto en Inglaterra y Estados
Unidos y en las ideas educativas del Krausismo (base ideológica de la
Institución Libre de Enseñanza).
En 1969 su
marido Ignacio murió, y adoptó su apellido. A partir de eso, pasó diez años sin
publicar ni escribir, centrándose en la docencia.
En 1981
realizó una edición crítica de una selección de cuentos de Ignacio Aldecoa, y
continuó su actividad como escritora a partir de 1983 con la obra Los niños de
la
guerra.
En 1990
Josefina publicó su obra de mayor éxito, Historia de una maestra, dedicada a su
madre, y que conformó el primer volumen de una trilogía compuesta por esta
obra, Mujeres de Negro y La fuerza del destino.
En 2004
obtuvo el Premio de Castilla y León de las Letras. En 2005 publicó La casa gris
y en 2008 Hermanas, la última obra que escribió.
Falleció
el 16 de marzo de 2011 en Mazcuerras, Cantabria, a sus 85 años de edad.
A2) Marco histórico en el que se desarrolla la
novela
Durante la
primera mitad del siglo XX España vivió una etapa de gran inestabilidad social
y política. En la segunda mitad del siglo XIX el hambre y la miseria se
apoderaron de la población española, ya que la nueva economía avanzaba muy
lentamente.
Se produce
un descenso de la población rural y aumento de la urbana dándose un mantenimiento
de los estratos más bajos y un crecimiento de las clases medias. En el mundo
rural, aumentan los propietarios, se mantiene una importante población de
jornaleros y se inicia un éxodo rural generalizado.
Tras la
dimisión de Primo de Rivera, en enero de 1930, el general Berenguer fue llamado
por Alfonso XIII para presidir el nuevo gobierno. En agosto de ese mismo año
las fuerzas republicanas acordaron la sustitución de la monarquía y las
principales reformas que deberían llevarse a cabo. Tras el abandono de poder
del general Berenguer, el almirante Aznar tomó el poder del Gobierno en febrero
de 1931 y convocó a elecciones para la permanencia de la república. En la
mayoría de ciudades españolas se impuso la candidatura republicana- socialista.
Se conformó una comisión para la redacción de un borrador de la nueva
Constitución, acordando la supremacía legislativa, que fue aprobado el 9 de
diciembre de 1931 donde Alcalá-Zamora fue elegido presidente de la República
Española (1931 – 1936) y Azaña presidente del Gobierno. En cuanto a la tasa de
alfabetización era aproximadamente de unos veinte millones de habitantes,
diecisiete millones menos que el siglo pasado.
La II República con su constitución, proclamó
la escuela única, la gratuidad y obligatoriedad de la enseñanza primaria, la
libertad de cátedra y la laicidad de la enseñanza. Además, estableció que los
maestros, profesores y catedráticos de la enseñanza oficial fueran
funcionarios. Se facilitó el acceso económicamente a todos los grado de la
enseñanza. Algo sorprendente fue la supresión de la obligatoriedad de la
enseñanza religiosa.
La CEDA de
Gil Robles se impuso en las elecciones de 1933, e hizo surgir el levantamiento
revolucionario en Octubre de 1934, el cual fue detenido en toda España excepto
en Asturias donde duró unas semanas más.
Entre
tanto vaivén político se crearon las Misiones pedagógicas, proyecto destinado a
la alfabetización y a la mejora del nivel educativo y cultural de los sectores
más abandonados de la población española, fundamentalmente, los campesinos,
obreros, niños y pobladores de lugares de difícil acceso. El objetivo era
nutrir a las escuelas con un pensamiento avanzado como el regeneracionismo y el
krausismo; y de entidades como la Institución Libre de Enseñanza.

En las
Misiones colaboraban destacados intelectuales, poetas o artistas como Federico
García Lorca, Miguel Hernández, Rafael Alberti o Luis Cernuda, además de
estudiantes, maestros, bibliotecarios y muchos otros profesionales y personas
de cualquier oficio. Organizaban actividades culturales de cualquier tipo
como exposiciones, recitales de poesía, representaciones teatrales. Estas ayudaron
a que la II República consiguiera las tasas más altas de alfabetización hasta
el momento.
En las
elecciones de 1936 triunfó la izquierda agrupada en el Frente Popular y el
Parlamento eligió como presidente a Manuel Azaña Díaz, quien lejos de reducir
la violencia fue incapaz de controlarla: huelgas, desórdenes, enfrentamientos y
batallas entre grupos armados de la izquierda y la derecha. Como resultado de
este caos violento, el teniente José Castillo fue fusilado por los derechistas
y, en respuesta, los izquierdistas asesinaron a José Calvo Sotelo, líder de la
oposición derechista. Esto provocó que se desencadenara la Guerra Civil
Española.
Durante el
Franquismo, muchos maestros afines a la república fueron detenidos, otros
sufrieron suspensiones de sueldo; y ascensos entre los partidarios del
Franquismo. El nuevo sistema educativo rechazó las formas pedagógicas
republicanas ya que las consideraba antipatrióticas. En general, la situación
económica del maestro que podía ejercer era penosa, con un sueldo de menos de
8000 pesetas anuales.
Los
índices de analfabetismo variaban de unas provincias a otras de manera muy
significativa, quedando siempre los porcentajes más altos en la geografía
rural, con más de un 50%.
Los pocos
ciudadanos que estaban escolarizados a mediados del siglo XX eran
principalmente hombres, ya que las mujeres debían trabajar en el campo y en las
labores del hogar.
Además
había una parte de la población semianalfabeta, con nociones básicas de
lecto-escritura que oscilaba en 316.000 hombres y 389.200 mujeres.
En
relación a Europa, España se encontraba entre los países con un alto porcentaje
de población analfabeta (+30%), junto a países del sureste del continente. Por
el contrario los países del norte destacaban por sus bajos porcentajes de dicha
población (-10%).
A3)
Resumen y comentario de la lectura
Histpori
de una maetsra es una historia que cuenta la propia protagonista, Gabriela
López Pardo, una muchcacha de casi veinte años que acaba la Escuela Normal e
inicia su trayecto como maestra. Desde los propios recuerdos, la maestra va
dando saltos en el tiempo a medida que recuerda cómo llegó a ser dueña de sus
propios actos y haciendo de su profesión lo que consideraba justo y adecuado
para sus alumnos, todo ello en un panorama enfrentado entre República y
Franquismo, tradición e innovación, amor y desengaño.
La historia
transcurre principalmente en España, pero hay momentos que nuestra protagonista
está en Guinea Ecuatorial, en la época de los colonos españoles.
De manera
esquemática, Josefina divide la historia entre partes:
El
comienzo del sueño: Gabriela
acaba la Escuela Normal y con su título de maestra comienza sus primeras
experiencias docentes. Desde este momento muestra su pasión por la docencia
y consigue dignificar su labor hasta el punto de ser realmente admirable.
En definitiva, en esta parte Gabriela demuestra ser una mujer muy adelantada a
su tiempo.
“Yo me
decía: No puede existir dedicación más hermosa que ésta. Compartir con los
niños lo que yo sabía, despertar en ellos el deseo de averiguar por su cuenta
las causas de los fenómenos, las razones de los hechos históricos.”
El sueño: Gabriela regresa de Guinea Ecuatorial tras meses
trabajando allí como maestra. Regresa cansada, enferma y con el corazón partido
por haber dejado allí a un gran hombre y amor apasionado. En España, conoce a
Ezequiel, maestro con el que comparte su paciñon como docentes. Finalmente se
casan y tienen a su hija, pero Gabriela en el fondo de su corazón sabe que el
amor verdadero, el de la piel y el corazón, se quedó en Guinea. Es en este
momento cuando Gabriela muestra el doble filo de la labor de una mujer que
además de ser maestra y querer trabajar, es madre, y la sociedad en la que vive
le exige una dedicación plena en casa.
"Tenía
que pasar mucho tiempo hasta que yo me diera cuenta de que lo que me daban los
niños valía más que todo lo que ellos recibían de mí"
El final
de un sueño: Gabriela
se traslada a un pueblo minero guiada por su pasión por la enseñanza a
niños y adultos, con la necesidad de cambiar y hacer desaparecer las
desigualdades sociales que rigen España en ese momento. En esa parte del libro
aparecen temas como la educación de los alumnos con necesidades educativas
especiales, y la idea de educar para la libertad.
La
historia acaba con la trágica muerte de Ezequiel, lo que provoca un profundo
vacío en la maestra, quien encuentra algo de consuelo en su labor docente y en
los ojos de su pequeña Juana.
“Educación,
cultura, libertad de acción, de elección, de decisión. Y lo primero de todo,
condiciones de vida dignas, alimentos, higiene, sanidad.”
B) Análisis de la obra
B1. Características históricas de la obra
La
historia de Gabriela se desarrolla en los años treinta, los años de cambio que
trajo a España la II República. Ese ambiente de euforia, ganas de cambio y
optimismo por le futuro del país se refleja muy bien en el libro, ya que
Gabriela y su marido son defensores de una reforma educativa que ayude a vencer
la ignorancia, las injusticias sociales de gran parte de la sociedad
española.
Las
tensiones que se producen como consecuencia de estos cambios políticos,
sociales y económicos, además de las dificultades de la población española más
arraigada a la tradición para aceptar una modernización, mientras que a otros
les llenaba de ilusión, son aspectos Aldecoa refleja a lo largo de toda su historia.
La crisis
de 1934 y los trágicos acontecimientos que desembocarán en la guerra civil
provocan que la población del pueblo donde vive Gabriela se enfrenten en dos
bandos: los nacionalistas y los afines a la república. Como bien se ve ne esta
última parte de la obra, la vida de los españoles está en constante cambio,
desasosiego y espíritu de lucha. terminarán por traer la oscuridad y desanimo a
Gabriela: la muerte de su marido, su compañero y sobre todo, el único que la
empujaba a seguir luchando por un mundo justo para su hija Juana.
B2. Evolución del concepto Magisterio y género
femenino a lo largo de la historia.
Este es el
apartado del trabajo de historia de la educación que hice durante el primer año
de carrera. Es un análisis de fragmentos del libro donde aparecen referencias
al concepto de Magisterio y género femenino.
“Remedios,
había suspendido, en junio y en septiembre, pero también ella estaba
alegre porque de todos modos iba a casarse y decía: «Qué más da si antes o
después lo tenía que dejar…»”
Son
palabras de Remedios (amiga y compañera de clase de Gabriela) tras enterarse
que había suspendido el último curso de la Normal. Se da a entender que el
Magisterio y el estar casada no eran muy compatibles en la mujer,
razonadamente en aquel entonces con el hecho de tener que cuidar de la familia:
hijos, marido, las labores domésticas…
“En la
Normal teníamos un profesor muy aficionado a las arengas. Ponía los ojos en
blanco cuando nos hablaba de la importancia de nuestra función como educadoras.
«La joya más preciosa carece de valor si la comparamos con un niño. La planta
más hermosa es sólo una pincelada de verdor; la máquina más complicada es
imperfecta al lado de ese pequeño ser que piensa, ríe y llora., Y ese ser
maravilloso, ese hombre en potencia ante el cual se doblega la Naturaleza, os
ha sido confiado, mejor dicho, os será confiado a vosotras…»”.
Estas son
palabras de un maestro de la Normal de Gabriela llamado Don Ernesto. Por lo que
dice parece que en el siglo XIX las mujeres eran las mayoritarias de la escuela
Normal, atribuyéndose así al Magisterio un rol femenino. Además se intuye que es
un hombre sabio que es capaz de darse cuenta de la labor tan importante de una
maestra, como es el potenciar a los niños.
“Hoy me
tocaba confesión en el pueblo de al lado y me dije: Habrá que ir a echar un
vistazo a la señora maestra…”
Esta frase
es de la primera conversación del Cura del tercer pueblo al que le había tocado
viajar a Gabriela hacia su persona, dejando un poco entre ver que la imagen que
tenían de la capacidad de la figura del maestro y en particular dejaba mucho
que desear. Para ser la primera toma de contacto con una persona el tacto y la
educación brillan por su ausencia.
“«Es usted
una niña. ¡Vaya maestra!», dijo. Sostuvo mi mano entre las suyas por un
instante. Luego me invitó a sentarme. «Nadie le quiere, ¿eh? La verdad es que
no han tenido mucha suerte. La última maestra se pasaba la vida en su pueblo,
no muy lejos de aquí…»”
Esta es la
primera conversación entre Gabriela y Don Wenceslao. Se da a entender, en
conjunto con comentarios anteriores en el libro, que algunas maestras no se
tomaban su responsabilidad muy en serio. Por la referencia de Wenceslao a la
apariencia de niña de Gabriela se entiende que las maestras eran muy jóvenes
cuando empezaban a ejercer.
“Los niños
eran todos negros. La mía era la escuela nacional y gratuita y sólo los negro
la frecuentaban. Todos dijeron que estaba loca cuando la elegí. Yo
tenía veinticuatro años y afán de aventuras. Si fuera hombre… pensaba. Un
hombre es libre. Pero yo era mujer y estaba atada por mi juventud, por mis padres,
por la falta de dinero, por la época.”
Son
palabras de Gabriela cuando elige Guinea Ecuatorial como destino tras opositar.
A parte de la clara inferioridad e la mujer respecto al hombre, se atisbe que
Gabriela con su vocación es consciente que si fuera hombre podría hacer muchas
más cosas que asiendo mujer.
“Es usted
la única mujer blanca con un puesto de trabajo decente. Queremos obsequiarla y
presentarle nuestros respetos…”
Son
palabras de plantadores blancos en Guinea Ecuatorial cuando invitan a comer a
Gabriela. Puede que si hubieran sabido de su existencia en España o cualquier
otro país europeo no la hubieran mostrado tanto respeto como lo hacen por
dar clases en un lugar donde la piel blanca prevalece sobre la negra; dando así
un mayor prestigio a su oficio en un país que en otro.
“Y que,
además, no era incompatible con mi carrera ya que él también era maestro y
precisamente por ahí, por la afinidad de intereses y entusiasmos, había
empezado todo.”
Gabriela
cuando se casa con Ezequiel se da cuenta de que como él también es maestro ella
podrá seguir ejerciendo ya que comparten ese gusto por la enseñanza. Se
entiende por lo tanto, que si él no fuera maestro ella no tendría la
posibilidad de ejercer ya que debería ocuparse de las labores del hogar.
C) Crítica a nivel de recurso didáctico
Como
recurso docente, esta novela es realmente un testimonio emotivo y significativo
que hace que estudiar una época historia sea mucho más apasionante.
Para
Educación primaria, puede resultar un recurso didáctico muy atractivo para
trabajar el siglo XX, la guerra civil y la República española.
Es cierto
que el currículo actualmente coloca el siglo XX como obetivo y contenido de
sexto curso de primaria. En mi opinión, estudiar la historia de manera lineal y
en bloques aislados a lo largo de la Primaria no hace más que inútil y
meramente aburrida a la asignatura de ciencias sociales.
¿Por qué
un niño de 8 años no puede estudiar el momento histórico que vivó su abulo? ¿A
caso no es capaz?
Este libro
puede ser utilizado de mil maneras para cursos diversos. Para los cursos más
bajos se pueden sacar fragmentos y frases concretas y a partir de ellas contar
la historia de Gabriela adaptada al lenguaje y nivel de desarrollo cognitivo
apropiado.
Para los
cursos más altos puede ser un buen soporte para desarrollar una unidad
didáctica destinada al estudio del siglo XX: República, la revolución de
Octubre y la guerra
Una
historia verídica proporciona emoción, credibilidad, implica un vínculo con los
propios personajes, y eso es la realidad de la historia. La historia de España
no son un montón de fechas sin sentido. De hecho, Gabriela recuerda pocas
fechas, y desde luego conoce bien la historia que vivió.
Es por
ello que considero que los alumnos deben trabajar la historia desde un punto de
vista personal, y ¿qué mejor recurso que un libro donde un personaje cuenta la
forma en que vivió los años ¿
Como
docente, creo que se podrían organizar los recuerdos e historias de Gabriela de
manera cronológica para que los alumnos se organizaran mentalmente y a partir
de ahí trabajar en grupos conceptos, momentos o personajes de la historia que
aparecen o que estuvieron en el momento en España.
También se
pueden manejar dos obras a la vez, donde vean claramente loso alumnos que la
historia se puede vivir de formas muy diferentes e función de su orientación
política, su origen o su ideología.
A nivel de
objetividad y subjetividad, la verdad es que es una historia donde la
protagonista es una mujer adelantada a su tiempo y su marido es del bando
republicano y muere fusilado por su ideología. Creo que se puede ver claramente
la tendencia de la escritora pero no me veo capacitada para decir si es
"realista" o no, si los hechos históricos están distorsionados por la
ideología de la autora o si se ha mantenido fiel a una realidad
estudiada.
En primer
lugar, opino que cuando se cuenta una historia personal no se es ni realista ni
subjetiva, sino que se cuenta como se sintió. En segundo lugar, no se si
alguien es capaz de ser totalmente neutral al contar un hecho histórico dado
que hasta nuestra forma de habar está influida por nuestra manera de pensar,
nuestro valores y al fin y al cabo eso se ve reflejado en una orientación
política.
No niego
que haya matices ideológicos en la obra, pero creo que para eso estamos los
docentes, para enseñar a pensar por uno mismo y ver la historia desde todas las
perspectivas posibles. Son niños sí, pero en un futuro querrán votar, tener una
orientación política, y nosotros los docentes somos, en parte, responsables de
que tenga conocimiento de todas ellas, sobre todo, que sepan la peculiaridad de
la historia: puede ser contada de mil maneras.
D) Opinión personal de la novela
Cuando el
profesor de historia en ese primer curso nos recomendó leer Historia de
una maestra, la verdad es que me imaginé a una serie de personajes contando
mil batallitas que nos recrearan un poco el ambiente histórico de comienzos del
siglo XX: me equivoqué claramente. Aldecoa escribe una historia personal,
encuadrada en un marco histórico perfectamente real y que hace que mientras
lees te sitúes en la propia piel de los personajes, sobre todo en la
suya.
En un principio
me costaba un poco entender la historia porque Gabriela empieza a relatar
recuerdos que tiene de sus inicios de profesión, y son salteados, sin un orden
cronológico claro y explícito por lo que parece un poco caos. Sin embargo, a
medida que vas avanzando en la lectura empiezan a encajar todas las piezas de
ese puzle que tiene Gabriela por vida.
Desde mi
punto de vista, es una novela que debería leer todo el mundo, porque todos
tenemos un vínculo con la educación: los maestros, los padres, los propios
alumnos, los políticos, etc.
Del
comienzo de la novela la parte que más me gusta es el momento en el que
Gabriela y sus compañeras de la Normal se encuentran con el coche del general
Franco y su esposa recién salidos de la iglesia. Nunca me imaginé que fuera a
ser un hecho crucial en la historia de Gabriela. Me imaginé a una muchacha
humilde que ejercería al margen de todo de la manera que le habían enseñado;
pero no fue así. Gabriela fue valiente y marchó a Guinea Ecuatorial. Fue en
ese, momento cuando me identifiqué un poco con la protagonista. Cuando decidí
ser maestra siempre le decía a mi madre que quería irme a un país como Guinea,
donde enseñar y cuidar a los niños y niñas. Pensaba que allí iba a poder estar
un poco al margen del sistema político de España tan rígido y exigente con el
currículo oficial. Pensaba que allí iba a poder encontrar una vía de escape a
muchos problemas que entonces tenía. Tal vez por eso abandoné esa idea, porque
no era más que una vía de escape, una forma de sentirme yo mejor y tal vez no
lo quería hacer por el beneficio de esos niños. Sin duda, ese sueño, cuando
tenga claro mis objetivos, lo cumpliré, como lo hizo Gabriela.
Me
defraudó tantísimo que Gabriela no luchara por Emile y se casara con Ezequiel
que siempre estuve con la esperanza de que apareciera el guineano y se
declarase a Gabriela y pudieran estar juntos. El momento en el que Emile la
deja en el camarote del barco convaleciente por las fiebres es realmente triste
y Josefina Aldecoa pasa tan rápidamente por esa escena que es como si te
arrojasen un vaso de agua fría en medio de un cálido baño de
espumas.
Otra de
las cosas que me sorprendieron y me defraudaron fue la actitud que finalmente
adopta Ezequiel. A lo mejor es egoísta pensar así, pero yo jamás hubiera
perdonado que eligiera antes a la política que a mí y a su hija. Es cierto que
alguien tiene que cambiar el mundo, pero sinceramente no me hubiera gustado que
fuese mi marido. Por ese motivo creo que Ezequiel verdaderamente sabía que
Gabriela no le amaba, y que él posiblemente había dejado de amarla. Tal vez mi
juventud me ciega pero alguien que te quiere no se aleja de ti, y el final para
mí fue realmente triste. Gabriela sabía que un día recibiría esa carta diciendo
que Ezequiel había muerto, pero su frialdad ante la situación me desconcierta.
Durante toda la novela, pero especialmente al final, es fría ante lo que sucede
a su alrededor: muerte, abandono, miseria. Tan solo atisbo algo de calidez
cuando nace su hija y se desvive por sus cuidados.
En cuanto
a la actitud que toma Gabriela y Ezequiel ante el mismo problema: cambio de
mentalidad, sin duda elijo el de Gabriela. Creo que si un maestro maestra
olvida el porqué está en la escuela y se preocupa más por luchar contra lo que
hay fuera, olvida a los niños, pierde el sentido de su profesión. Por esto
Gabriela para mí es valiente, defendiendo sus ideales pero siempre buscando su
objetivo, que es educar a sus alumnos. En resumen, si tengo que decidir entre
una revolución desde dentro o desde fuera, elijo desde dentro del aula, porque
es allí donde está el germen del futuro de esta sociedad: los
niños.
Para
concluir, en general la historia de Gabriela me ha gustado. Josefina Aldecoa
utiliza la técnica de ir narrando la historia a través de los recuerdos de la
protagonista que para mí es una técnica difícil y que necesita de una
coherencia continua y muy atenta a los detalles. El cierra final del libro, las
últimas palabras del libro, en boca de Gabriela, dando a entender que la
historia se la estaba contando a su hija, en mi opinión, es lo más emotivo de
la historia.
Como
broche final destaco la frase de la protagonista "lo que no se comparte no
deja huella ni nostalgia”. Si escritores como Aldecoa no hubieran escrito no
quedaría recuerdo de las muchas labores del maestro en España

Y
para acabar con esta entrada, os dejo con esta frase del libro que me hizo
reflexionar, me conmocionó y me hizo darme cuenta de lo mucho que amo mi
profesión-en ese orden:
"No
puede existir dedicación más hermosa que ésta. Compartir con los niños lo que
yo sabía, despertar en ellos el deseo de averiguar por su cuenta las causas de
los fenómenos, las razones de los hechos históricos. Ése era el milagro de una
profesión que estaba empezando a vivir y que me mantenía contenta a pesar de la
nieve y la cocina oscura, a pesar de lo poco que aparentemente me daban y lo
mucho que yo tenía que dar.
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