Reseña del libro Historia de una maestra




María Redondo González 

Lectura y análisis de la obra Historia de una maestra
Josefina Aldecoa 
2005 -Barcelona
Editorial: Anagrama

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A continuación os presento una reseña sobre el libro titulado "Historia de una maestra", de Josefina Aldecoa. 
Es un lectura que recomiendo a todo el mundo porque es entretenida, contempla varios aspectos de la historia de España enmarcados en un panorama de amor a la educación, la lucha por la libertad y las ganas de cambiar el presente de una mujer que comienza su camino graduándose en la Escuela XX. 
¿Y si eres maestro o maestra? Pues no es recomendable, es ultraobligatorio, Te ayuda a pensar, reflexionar y darte cuenta de lo que supone ser maestra en mundo donde, a pesar de haber pasado más de cincuenta años, al igual que en la actualidad, la lucha por una buena educación es un arma para cambiar el mundo.

Además de una breve reseña, os adjunto un análisis de la obra enfocado en aspectos del feminismo y la educación, trabajo que realicé en primero de carrera y hoy rescato con muchos recuerdos y una  forma de mirar a la educación muy distinta. 



A. INTRODUCCIÓN

A1) Biografía de Josefina Aldecoa

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Josefina Aldecoa nació el 8 de marzo de 1926 en La Robla (León) con el nombre de pila Josefa Rodríguez Álvarez. 
Su vocación por la enseñanza le vino de familia, su madre y su abuela eran maestras que participaban de la ideología del Instituto Libre de Enseñanza, institución que nació a finales del siglo XIX con idea de renovar la educación en España.

En 1944 se trasladó a Madrid donde estudió Filosofía y Letras. En estos años cuarenta empezó a formar parte de círculos literarios como los de las revistas Espadaña y Revista Española. Además durante sus años de estudio en la facultad entró en contacto con parte de un grupo de escritores que luego iban a formar parte de la Generación de los 50: Carmen Martín Gaite, Rafael Sánchez Ferlosio, Alfonso Sastre, Jesús Fernández Santos e Ignacio Aldecoa, con quien se casó en 1952. 

En 1959 fundó el Colegio Estilo (Madrid), donde puso en práctica las ideas de sus tesis de pedagogía basadas en los colegios que había visto en Inglaterra y Estados Unidos y en las ideas educativas del Krausismo (base ideológica de la Institución Libre de Enseñanza). 

En 1969 su marido Ignacio murió, y adoptó su apellido. A partir de eso, pasó diez años sin publicar ni escribir, centrándose en la docencia. 

En 1981 realizó una edición crítica de una selección de cuentos de Ignacio Aldecoa, y continuó su actividad como escritora a partir de 1983 con la obra Los niños de la
guerra. 
En 1990 Josefina publicó su obra de mayor éxito, Historia de una maestra, dedicada a su madre, y que conformó el primer volumen de una trilogía compuesta por esta obra, Mujeres de Negro y La fuerza del destino. 
En 2004 obtuvo el Premio de Castilla y León de las Letras. En 2005 publicó La casa gris y en 2008 Hermanas, la última obra que escribió. 
Falleció el 16 de marzo de 2011 en Mazcuerras, Cantabria, a sus 85 años de edad. 


A2) Marco histórico en el que se desarrolla la novela 

Durante la primera mitad del siglo XX España vivió una etapa de gran inestabilidad social y política. En la segunda mitad del siglo XIX el hambre y la miseria se apoderaron de la población española, ya que la nueva economía avanzaba muy lentamente. 
Se produce un descenso de la población rural y aumento de la urbana dándose un mantenimiento de los estratos más bajos y un crecimiento de las clases medias. En el mundo rural, aumentan los propietarios, se mantiene una importante población de jornaleros y se inicia un éxodo rural generalizado.
Tras la dimisión de Primo de Rivera, en enero de 1930, el general Berenguer fue llamado por Alfonso XIII para presidir el nuevo gobierno. En agosto de ese mismo año las fuerzas republicanas acordaron la sustitución de la monarquía y las principales reformas que deberían llevarse a cabo. Tras el abandono de poder del general Berenguer, el almirante Aznar tomó el poder del Gobierno en febrero de 1931 y convocó a elecciones para la permanencia de la república. En la mayoría de ciudades españolas se impuso la candidatura republicana- socialista. Se conformó una comisión para la redacción de un borrador de la nueva Constitución, acordando la supremacía legislativa, que fue aprobado el 9 de diciembre de 1931 donde Alcalá-Zamora fue elegido presidente de la República Española (1931 – 1936) y Azaña presidente del Gobierno. En cuanto a la tasa de alfabetización era aproximadamente de unos veinte millones de habitantes, diecisiete millones menos que el siglo pasado. 

 Resultado de imagen de bandera republicana La II República con su constitución, proclamó la escuela única, la gratuidad y obligatoriedad de la enseñanza primaria, la libertad de cátedra y la laicidad de la enseñanza. Además, estableció que los maestros, profesores y catedráticos de la enseñanza oficial fueran funcionarios. Se facilitó el acceso económicamente a todos los grado de la enseñanza. Algo sorprendente fue la supresión de la obligatoriedad de la enseñanza religiosa.

La CEDA de Gil Robles se impuso en las elecciones de 1933, e hizo surgir el levantamiento revolucionario en Octubre de 1934, el cual fue detenido en toda España excepto en Asturias donde duró unas semanas más.

Entre tanto vaivén político se crearon las Misiones pedagógicas, proyecto destinado a la alfabetización y a la mejora del nivel educativo y cultural de los sectores más abandonados de la población española, fundamentalmente, los campesinos, obreros, niños y pobladores de lugares de difícil acceso. El objetivo era nutrir a las escuelas con un pensamiento avanzado como el regeneracionismo y el krausismo; y de entidades como la Institución Libre de Enseñanza.


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En las Misiones colaboraban destacados intelectuales, poetas o artistas como Federico García Lorca, Miguel Hernández, Rafael Alberti o Luis Cernuda, además de estudiantes, maestros, bibliotecarios y muchos otros profesionales y personas de cualquier oficio.  Organizaban actividades culturales de cualquier tipo como exposiciones, recitales de poesía, representaciones teatrales. Estas ayudaron a que la II República consiguiera las tasas más altas de alfabetización hasta el momento. 

En las elecciones de 1936 triunfó la izquierda agrupada en el Frente Popular y el Parlamento eligió como presidente a Manuel Azaña Díaz, quien lejos de reducir la violencia fue incapaz de controlarla: huelgas, desórdenes, enfrentamientos y batallas entre grupos armados de la izquierda y la derecha. Como resultado de este caos violento, el teniente José Castillo fue fusilado por los derechistas y, en respuesta, los izquierdistas asesinaron a José Calvo Sotelo, líder de la oposición derechista. Esto provocó que se desencadenara la Guerra Civil Española.


Resultado de imagen de bandera franquista Durante el Franquismo, muchos maestros afines a la república fueron detenidos, otros sufrieron suspensiones de sueldo; y ascensos entre los partidarios del Franquismo. El nuevo sistema educativo rechazó las formas pedagógicas republicanas ya que las consideraba antipatrióticas. En general, la situación económica del maestro que podía ejercer era penosa, con un sueldo de menos de 8000 pesetas anuales. 

Los índices de analfabetismo variaban de unas provincias a otras de manera muy significativa, quedando siempre los porcentajes más altos en la geografía rural, con más de un 50%. 

Los pocos ciudadanos que estaban escolarizados a mediados del siglo XX  eran principalmente hombres, ya que las mujeres debían trabajar en el campo y en las labores del hogar.

Además había una parte de la población semianalfabeta, con nociones básicas de lecto-escritura que oscilaba en 316.000 hombres y 389.200 mujeres. 

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En relación a Europa, España se encontraba entre los países con un alto porcentaje de población analfabeta (+30%), junto a países del sureste del continente. Por el contrario los países del norte destacaban por sus bajos porcentajes de dicha población (-10%).  



A3) Resumen y comentario de la lectura

Histpori de una maetsra es una historia que cuenta la propia protagonista, Gabriela López Pardo, una muchcacha de casi veinte años que acaba la Escuela Normal e inicia su trayecto como maestra. Desde los propios recuerdos, la maestra va dando saltos en el tiempo a medida que recuerda cómo llegó a ser dueña de sus propios actos y haciendo de su profesión lo que consideraba justo y adecuado para sus alumnos, todo ello en un panorama enfrentado entre República y Franquismo, tradición e innovación, amor y desengaño. 

La historia transcurre principalmente en España, pero hay momentos que nuestra protagonista está en Guinea Ecuatorial, en la época de los colonos españoles.


De manera esquemática, Josefina divide la historia entre partes: 

El comienzo del sueño: Gabriela acaba la Escuela Normal y con su título de maestra comienza sus primeras experiencias docentes. Desde este momento muestra su pasión por la docencia y  consigue dignificar su labor hasta el punto de ser realmente admirable. En definitiva, en esta parte Gabriela demuestra ser una mujer muy adelantada a su tiempo.

“Yo me decía: No puede existir dedicación más hermosa que ésta. Compartir con los niños lo que yo sabía, despertar en ellos el deseo de averiguar por su cuenta las causas de los fenómenos, las razones de los hechos históricos.”

El sueño: Gabriela regresa de Guinea Ecuatorial tras meses trabajando allí como maestra. Regresa cansada, enferma y con el corazón partido por haber dejado allí a un gran hombre y amor apasionado. En España, conoce a Ezequiel, maestro con el que comparte su paciñon como docentes. Finalmente se casan y tienen a su hija, pero Gabriela en el fondo de su corazón sabe que el amor verdadero, el de la piel y el corazón, se quedó en Guinea. Es en este momento cuando Gabriela muestra el doble filo de la labor de una mujer que además de ser maestra y querer trabajar, es madre, y la sociedad en la que vive le exige una dedicación plena en casa. 

"Tenía que pasar mucho tiempo hasta que yo me diera cuenta de que lo que me daban los niños valía más que todo lo que ellos recibían de mí" 

El final de un sueño: Gabriela se traslada a un pueblo minero guiada por su pasión por la enseñanza  a niños y adultos, con la necesidad de cambiar y hacer desaparecer las desigualdades sociales que rigen España en ese momento. En esa parte del libro aparecen temas como la educación de los alumnos con necesidades educativas especiales, y la idea de educar para la libertad.
La historia acaba con la trágica muerte de Ezequiel, lo que provoca un profundo vacío en la maestra, quien encuentra algo de consuelo en su labor docente y en los ojos de su pequeña Juana. 

“Educación, cultura, libertad de acción, de elección, de decisión. Y lo primero de todo, condiciones de vida dignas, alimentos, higiene, sanidad.”




B) Análisis de la obra

B1. Características históricas de la obra

La historia de Gabriela se desarrolla en los años treinta, los años de cambio que trajo a España la II República. Ese ambiente de euforia, ganas de cambio y optimismo por le futuro del país se refleja muy bien en el libro, ya que Gabriela y su marido son defensores de una reforma educativa que ayude a vencer la ignorancia, las injusticias sociales de gran parte de la sociedad española. 

Las tensiones que se producen como consecuencia de estos cambios políticos, sociales y económicos, además de las dificultades de la población española más arraigada a la tradición para aceptar una modernización, mientras que a otros les llenaba de ilusión, son aspectos Aldecoa refleja a lo largo de toda su historia. 

La crisis de 1934 y los trágicos acontecimientos que desembocarán en la guerra civil provocan que la población del pueblo donde vive Gabriela se enfrenten en dos bandos: los nacionalistas y los afines a la república. Como bien se ve ne esta última parte de la obra, la vida de los españoles está en constante cambio, desasosiego y espíritu de lucha. terminarán por traer la oscuridad y desanimo a Gabriela: la muerte de su marido, su compañero y sobre todo, el único que la empujaba a seguir luchando por un mundo justo para su hija Juana. 


B2. Evolución del concepto Magisterio y género femenino a lo largo de la historia. 

Este es el apartado del trabajo de historia de la educación que hice durante el primer año de carrera. Es un análisis de fragmentos del libro donde aparecen referencias al concepto de Magisterio y género femenino. 


“Remedios, había suspendido, en junio y en septiembre,  pero también ella estaba alegre porque de todos modos iba a casarse y decía: «Qué más da si antes o después lo tenía que dejar…»”

Son palabras de Remedios (amiga y compañera de clase de Gabriela) tras enterarse que había suspendido el último curso de la Normal. Se da a entender que el Magisterio y el estar casada no eran muy compatibles  en la mujer, razonadamente en aquel entonces con el hecho de tener que cuidar de la familia: hijos, marido, las labores domésticas…


“En la Normal teníamos un profesor muy aficionado a las arengas. Ponía los ojos en blanco cuando nos hablaba de la importancia de nuestra función como educadoras. «La joya más preciosa carece de valor si la comparamos con un niño. La planta más hermosa es sólo una pincelada de verdor; la máquina más complicada es imperfecta al lado de ese pequeño ser que piensa, ríe y llora., Y ese ser maravilloso, ese hombre en potencia ante el cual se doblega la Naturaleza, os ha sido confiado, mejor dicho, os será confiado a vosotras…»”. 

Estas son palabras de un maestro de la Normal de Gabriela llamado Don Ernesto. Por lo que dice parece que en el siglo XIX las mujeres eran las mayoritarias de la escuela Normal, atribuyéndose así al Magisterio un rol femenino. Además se intuye que es un hombre sabio que es capaz de darse cuenta de la labor tan importante de una maestra, como es el potenciar a los niños. 


“Hoy me tocaba confesión en el pueblo de al lado y me dije: Habrá que ir a echar un vistazo a la señora maestra…”

Esta frase es de la primera conversación del Cura del tercer pueblo al que le había tocado viajar a Gabriela hacia su persona, dejando un poco entre ver que la imagen que tenían de la capacidad de la figura del maestro y en particular dejaba mucho que desear. Para ser la primera toma de contacto con una persona el tacto y la educación brillan por su ausencia. 


“«Es usted una niña. ¡Vaya maestra!», dijo. Sostuvo mi mano entre las  suyas por un instante. Luego me invitó a sentarme. «Nadie le quiere, ¿eh? La verdad es que no han tenido mucha suerte. La última maestra se pasaba la vida en su pueblo, no muy lejos de aquí…»”

Esta es la primera conversación entre Gabriela y Don Wenceslao. Se da a entender, en conjunto con comentarios anteriores en el libro, que algunas maestras no se tomaban su responsabilidad muy en serio. Por la referencia de Wenceslao a la apariencia de niña de Gabriela se entiende que las maestras eran muy jóvenes cuando empezaban a ejercer. 


“Los niños eran todos negros. La mía era la escuela nacional y gratuita y sólo los negro la frecuentaban. Todos dijeron que  estaba  loca cuando la elegí. Yo tenía veinticuatro años y afán de aventuras. Si fuera hombre… pensaba. Un hombre es libre. Pero yo era mujer y estaba atada por mi juventud, por mis padres, por la falta de dinero, por la época.”
Son palabras de Gabriela cuando elige Guinea Ecuatorial como destino tras opositar. A parte de la clara inferioridad e la mujer respecto al hombre, se atisbe que Gabriela con su vocación es consciente que si fuera hombre podría hacer muchas más cosas que asiendo mujer. 


“Es usted la única mujer blanca con un puesto de trabajo decente. Queremos obsequiarla y presentarle nuestros respetos…”

Son palabras de plantadores blancos en Guinea Ecuatorial cuando invitan a comer a Gabriela. Puede que si hubieran sabido de su existencia en España o cualquier otro país europeo  no la hubieran mostrado tanto respeto como lo hacen por dar clases en un lugar donde la piel blanca prevalece sobre la negra; dando así un mayor prestigio a su oficio en un país que en otro. 


“Y que, además, no era incompatible con mi carrera ya que él también era maestro y precisamente por ahí, por la afinidad de intereses y entusiasmos, había empezado todo.”


Gabriela cuando se casa con Ezequiel se da cuenta de que como él también es maestro ella podrá seguir ejerciendo ya que comparten ese gusto por la enseñanza. Se entiende por lo tanto, que si él no fuera maestro ella no tendría la posibilidad de ejercer ya que debería ocuparse de las labores del hogar. 



C) Crítica a nivel de recurso didáctico

Como recurso docente, esta novela es realmente un testimonio emotivo y significativo que hace que estudiar una época historia sea mucho más apasionante. 
Para Educación primaria, puede resultar un recurso didáctico muy atractivo para trabajar el siglo XX, la guerra civil y la República española. 
Es cierto que el currículo actualmente coloca el siglo XX como obetivo y contenido de sexto curso de primaria. En mi opinión, estudiar la historia de manera lineal y en bloques aislados a lo largo de la Primaria no hace más que inútil y meramente aburrida a la asignatura de ciencias sociales. 
¿Por qué un niño de 8 años no puede estudiar el momento histórico que vivó su abulo? ¿A caso no es capaz?
Este libro puede ser utilizado de mil maneras para cursos diversos. Para los cursos más bajos se pueden sacar fragmentos y frases concretas y a partir de ellas contar la historia de Gabriela adaptada al lenguaje y nivel de desarrollo cognitivo apropiado. 

Para los cursos más altos puede ser un buen soporte para desarrollar una unidad didáctica destinada al estudio del siglo XX: República, la revolución de Octubre y la guerra

Una historia verídica proporciona emoción, credibilidad, implica un vínculo con los propios personajes, y eso es la realidad de la historia. La historia de España no son un montón de fechas sin sentido. De hecho, Gabriela recuerda pocas fechas, y desde luego conoce bien la historia que vivió. 
Es por ello que considero que los alumnos deben trabajar la historia desde un punto de vista personal, y ¿qué mejor recurso que un libro donde un personaje cuenta la forma en que vivió los años ¿

Como docente, creo que se podrían organizar los recuerdos e historias de Gabriela de manera cronológica para que los alumnos se organizaran mentalmente y a partir de ahí trabajar en grupos conceptos, momentos o personajes de la historia que aparecen o que estuvieron en el momento en España. 
También se pueden manejar dos obras a la vez, donde vean claramente loso alumnos que la historia se puede vivir de formas muy diferentes e función de su orientación política, su origen o su ideología. 

A nivel de objetividad y subjetividad, la verdad es que es una historia donde la protagonista es una mujer adelantada a su tiempo y su marido es del bando republicano y muere fusilado por su ideología. Creo que se puede ver claramente la tendencia de la escritora pero no me veo capacitada para decir si es "realista" o no, si los hechos históricos están distorsionados por la ideología de la autora o si se ha mantenido fiel a una realidad estudiada. 

En primer lugar, opino que cuando se cuenta una historia personal no se es ni realista ni subjetiva, sino que se cuenta como se sintió. En segundo lugar, no se si alguien es capaz de ser totalmente neutral al contar un hecho histórico dado que hasta nuestra forma de habar está influida por nuestra manera de pensar, nuestro valores y al fin y al cabo eso se ve reflejado en una orientación política. 

No niego que haya matices ideológicos en la obra, pero creo que para eso estamos los docentes, para enseñar a pensar por uno mismo y ver la historia desde todas las perspectivas posibles. Son niños sí, pero en un futuro querrán votar, tener una orientación política, y nosotros los docentes somos, en parte, responsables de que tenga conocimiento de todas ellas, sobre todo, que sepan la peculiaridad de la historia: puede ser contada de mil maneras. 



D) Opinión personal de la novela

Cuando el profesor de historia en ese primer curso nos recomendó leer Historia de una maestra, la verdad es que me imaginé a una serie de personajes contando mil batallitas que nos recrearan un poco el ambiente histórico de comienzos del siglo XX: me equivoqué claramente. Aldecoa escribe una historia personal, encuadrada en un marco histórico perfectamente real y que hace que mientras lees te sitúes en la propia piel de los personajes, sobre todo en la suya. 


En un principio me costaba un poco entender la historia porque Gabriela empieza a relatar recuerdos que tiene de sus inicios de profesión, y son salteados, sin un orden cronológico claro y explícito por lo que parece un poco caos. Sin embargo, a medida que vas avanzando en la lectura empiezan a encajar todas las piezas de ese puzle que tiene Gabriela por vida.  

Desde mi punto de vista, es una novela que debería leer todo el mundo, porque todos tenemos un vínculo con la educación: los maestros, los padres, los propios alumnos, los políticos, etc.  

Del comienzo de la novela la parte que más me gusta es el momento en el que Gabriela y sus compañeras de la Normal se encuentran con el coche del general Franco y su esposa recién salidos de la iglesia. Nunca me imaginé que fuera a ser un hecho crucial en la historia de Gabriela. Me imaginé a una muchacha humilde que ejercería al margen de todo de la manera que le habían enseñado; pero no fue así. Gabriela fue valiente y marchó a Guinea Ecuatorial. Fue en ese, momento cuando me identifiqué un poco con la protagonista. Cuando decidí ser maestra siempre le decía a mi madre que quería irme a un país como Guinea, donde enseñar y cuidar a los niños y niñas. Pensaba que allí iba a poder estar un poco al margen del sistema político de España tan rígido y exigente con el currículo oficial. Pensaba que allí iba a poder encontrar una vía de escape a muchos problemas que entonces tenía. Tal vez por eso abandoné esa idea, porque no era más que una vía de escape, una forma de sentirme yo mejor y tal vez no lo quería hacer por el beneficio de esos niños. Sin duda, ese sueño, cuando tenga claro mis objetivos, lo cumpliré, como lo hizo Gabriela.  

Me defraudó tantísimo que Gabriela no luchara por Emile y se casara con Ezequiel que siempre estuve con la esperanza de que apareciera el guineano y se declarase a Gabriela y pudieran estar juntos. El momento en el que Emile la deja en el camarote del barco convaleciente por las fiebres es realmente triste y Josefina Aldecoa pasa tan rápidamente por esa escena que es como si te arrojasen un vaso de agua fría en medio de un cálido baño de espumas.  

Otra de las cosas que me sorprendieron y me defraudaron fue la actitud que finalmente adopta Ezequiel. A lo mejor es egoísta pensar así, pero yo jamás hubiera perdonado que eligiera antes a la política que a mí y a su hija. Es cierto que alguien tiene que cambiar el mundo, pero sinceramente no me hubiera gustado que fuese mi marido. Por ese motivo creo que Ezequiel verdaderamente sabía que Gabriela no le amaba, y que él posiblemente había dejado de amarla. Tal vez mi juventud me ciega pero alguien que te quiere no se aleja de ti, y el final para mí fue realmente triste. Gabriela sabía que un día recibiría esa carta diciendo que Ezequiel había muerto, pero su frialdad ante la situación me desconcierta. Durante toda la novela, pero especialmente al final, es fría ante lo que sucede a su alrededor: muerte, abandono, miseria. Tan solo atisbo algo de calidez cuando nace su hija y se desvive por sus cuidados.   

En cuanto a la actitud que toma Gabriela y Ezequiel ante el mismo problema: cambio de mentalidad, sin duda elijo el de Gabriela. Creo que si un maestro maestra olvida el porqué está en la escuela y se preocupa más por luchar contra lo que hay fuera, olvida a los niños, pierde el sentido de su profesión. Por esto Gabriela para mí es valiente, defendiendo sus ideales pero siempre buscando su objetivo, que es educar a sus alumnos. En resumen, si tengo que decidir entre una revolución desde dentro o desde fuera, elijo desde dentro del aula, porque es allí donde está el germen del futuro de esta sociedad: los niños.  

Para concluir, en general la historia de Gabriela me ha gustado. Josefina Aldecoa utiliza la técnica de ir narrando la historia a través de los recuerdos de la protagonista que para mí es una técnica difícil y que necesita de una coherencia continua y muy atenta a los detalles. El cierra final del libro, las últimas palabras del libro, en boca de Gabriela, dando a entender que la historia se la estaba contando a su hija, en mi opinión, es lo más emotivo de la historia.  

Como broche final destaco la frase de la protagonista "lo que no se comparte no deja huella ni nostalgia”. Si escritores como Aldecoa no hubieran escrito no quedaría recuerdo de las muchas labores del maestro en España


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Y  para acabar con esta entrada, os dejo con esta frase del libro que me hizo reflexionar, me conmocionó y me hizo darme cuenta de lo mucho que amo mi profesión-en ese orden:

Resultado de imagen de josefina aldecoa"No puede existir dedicación más hermosa que ésta. Compartir con los niños lo que yo sabía, despertar en ellos el deseo de averiguar por su cuenta las causas de los fenómenos, las razones de los hechos históricos. Ése era el milagro de una profesión que estaba empezando a vivir y que me mantenía contenta a pesar de la nieve y la cocina oscura, a pesar de lo poco que aparentemente me daban y lo mucho que yo tenía que dar.

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